Las cámaras empresariales respaldan la idea de reactivar el tren de carga, pero advierten que debe sustentarse en estudios técnicos y un esquema financiero viable.
La Ruta 32 fue cerrada al menos 24 veces durante el 2025 debido a derrumbes, caída de material o como medida preventiva ante las lluvias, una situación que ha impactado de forma directa el transporte de mercancías hacia los principales puertos del Caribe costarricense.
Uno de los episodios más críticos se registró en noviembre, cuando la vía permaneció cerrada durante 12 días consecutivos debido a un derrumbe y a los trabajos de remoción de una enorme roca, lo que generó atrasos, pérdidas económicas y afectaciones a la cadena logística nacional.
Los constantes cierres han complicado el traslado de productos de importación y exportación, ya que el acceso a los puertos de Moín y APM Terminals depende en gran medida de esta carretera.
Ante este escenario, el ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, planteó la posibilidad de reactivar el tren de carga hacia la provincia de Limón como una alternativa para garantizar la continuidad del comercio y reducir la presión sobre la red vial.
El jerarca señaló que diariamente miles de camiones con contenedores transitan por la Ruta 32 y que cada cierre genera pérdidas económicas, accidentes y mayor desgaste de la carretera. Por ello, considera necesario retomar el proyecto ferroviario.
Zeledón afirmó que el uso del tren permitiría reducir presas y accidentes, sin afectar a los empresarios, ya que la carga seguiría utilizando los mismos servicios logísticos, pero trasladándose por ferrocarril desde el Caribe hacia su destino final. Añadió que la infraestructura ferroviaria existe y que el reto principal es su rehabilitación.
El ministro reconoció que se han realizado trabajos en rutas alternas, como la Ruta 10 y el sector de Barablanca; sin embargo, admitió que estas vías resultan más viables para vehículos livianos que para transporte pesado. En ese contexto, hizo un llamado a retomar de forma conjunta el proyecto del tren de carga.
La propuesta fue bien recibida por la Cámara de Comercio de Costa Rica y la Cámara de Exportadores (Cadexco), aunque ambas organizaciones subrayaron la necesidad de realizar estudios técnicos y financieros antes de avanzar.
La directora ejecutiva de la Cámara de Comercio, Karol Fallas, indicó que cualquier decisión debe basarse en análisis que garanticen la rentabilidad y sostenibilidad del proyecto a largo plazo. Señaló que las vías férreas presentan un alto nivel de deterioro, lo que implicaría inversiones significativas en rehabilitación, modernización, terminales logísticas y mantenimiento.
Fallas añadió que el tren de carga deberá ofrecer tarifas competitivas y tiempos eficientes para convertirse en una opción real frente al transporte por carretera. Asimismo, insistió en la importancia de una coordinación efectiva entre instituciones públicas y el sector privado, así como en la realización de estudios de demanda, estructuración financiera y eventuales ajustes legales.
Por su parte, Roberto Chaves, presidente del Comité Interno de Infraestructura y Logística y miembro de la junta directiva de Cadexco, calificó la iniciativa como una gran oportunidad para reducir el rezago en el transporte terrestre, aunque advirtió que es necesario revisar los esquemas de financiamiento y las tarifas.
Chaves recordó que alrededor del 80% de las exportaciones del país salen por los puertos del Atlántico, una zona que, pese a la ampliación de la Ruta 32, sigue siendo vulnerable por los constantes derrumbes en el sector de Zurquí, lo que genera atrasos y sobrecostos en la cadena logística.
Además, destacó que el tren de carga permitiría disminuir la congestión vial y reducir la huella de carbono asociada al transporte terrestre de mercancías, al trasladar parte del flujo de camiones hacia un sistema ferroviario.
Desde Cadexco reiteraron su respaldo a esta alternativa tanto para importaciones como exportaciones y señalaron que, con estudios técnicos sólidos y una viabilidad financiera clara, el tren de carga podría convertirse en un proyecto clave para fortalecer la competitividad del sector productivo nacional.





