En medio de cuestionamientos políticos y alertas por seguridad, los presidentes Rodrigo Chaves y Nayib Bukele visitaron el terreno donde se proyecta el Centro de Alta Contención para el Crimen Organizado, en un encuentro marcado por llamados a endurecer la lucha contra la criminalidad y por el debate sobre la influencia del mandatario salvadoreño en el contexto costarricense.
El presidente de la República, Rodrigo Chaves, y su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, visitaron este martes el terreno donde se construirá el nuevo Centro de Alta Contención para el Crimen Organizado; sin embargo, pese a que se había anunciado la colocación de la primera piedra, esta no se llevó a cabo durante la actividad oficial.
El encuentro se convierte en el cuarto acercamiento entre ambos mandatarios. En dos ocasiones se han reunido en suelo salvadoreño y en otras dos en Costa Rica, consolidando una relación política marcada por la cooperación en materia de seguridad.
Bukele, referente en la estrategia de seguridad del Gobierno
Nayib Bukele se ha convertido en uno de los principales referentes y consejeros del presidente Chaves en temas de seguridad, en medio del aumento de la criminalidad y el accionar del crimen organizado en el país.
Durante su intervención, el mandatario salvadoreño instó al Gobierno costarricense a enfrentar la criminalidad mediante el uso firme de la fuerza del Estado, recordando la experiencia de El Salvador antes de la implementación de su política de mano dura.
Bukele describió cómo las pandillas operaban como un “gobierno paralelo”, imponiendo extorsiones —conocidas como “renta”— que, según afirmó, afectaban a cerca del 85% de la población salvadoreña. Señaló que, a diferencia de los impuestos estatales, la extorsión criminal era imposible de evadir y se imponía mediante amenazas, violencia extrema y asesinatos.
“La dictadura del crimen organizado”
El presidente salvadoreño advirtió que, de no actuar con contundencia, el crimen organizado se expande y transforma la vida cotidiana de la población, generando miedo, pérdida de libertades, desaparición del turismo y un dominio económico que frena el desarrollo de los países.
Bukele recordó que, durante años, se minimizó el impacto del crimen en El Salvador bajo la idea de que “se mataban entre ellos”, una percepción que —aseguró— era falsa y terminó por normalizar la violencia.
Según afirmó, la transformación de El Salvador no solo requirió planificación y estrategia, sino también un proceso largo y doloroso, en el que miles de personas murieron sin ver los resultados actuales. Aun así, defendió que el país logró sentar la base principal: la seguridad.
Advertencia y mensaje para Costa Rica
Bukele sostuvo que Costa Rica aún está a tiempo de enfrentar el problema antes de que alcance niveles críticos, lo que —dijo— permitiría ahorrar vidas, recursos económicos y años de sufrimiento.
“Costa Rica tiene la bendición de poder resolver este problema cuando la enfermedad aún es menor”, expresó, al tiempo que aseguró que cualquier apoyo que pueda brindar El Salvador se da con respeto a la soberanía costarricense.
Chaves responde a cuestionamientos por la visita
Por su parte, el presidente Rodrigo Chaves cuestionó el amparo presentado ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) en relación con la visita de Bukele al país, y defendió el encuentro como un ejercicio de aprendizaje internacional.
Chaves comparó el testimonio de Bukele con Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, al señalar que se trata del relato de una “dictadura del crimen organizado” que otros países pueden evitar si aprenden de experiencias ajenas.
Además, destacó que Costa Rica se ha beneficiado del apoyo técnico de El Salvador, señalando que el país ahorró entre ₡1.800 y ₡2.000 millones en estudios y diseños relacionados con el proyecto carcelario.
Nuevo proyecto de ley contra el crimen organizado
Durante la actividad, Chaves anunció que el Poder Ejecutivo presentará un nuevo proyecto de ley ante la Asamblea Legislativa para endurecer las penas contra quienes integren estructuras de crimen organizado.
El mandatario hizo un llamado al Poder Judicial y a los diputados para que se sumen a la lucha contra la criminalidad y dejen de obstaculizarla. Adelantó que la iniciativa buscará tipificar como delito la sola pertenencia a bandas criminales, tomando como referencia modelos internacionales, como la legislación italiana contra la mafia y las leyes adoptadas en El Salvador.
De aprobarse, la nueva normativa permitiría recluir a integrantes de estas organizaciones en el futuro Centro de Alta Contención, concebido como una pieza clave en la estrategia del Gobierno contra el crimen organizado.





