Diputado de Liberación Nacional más bien afirma que el Presidente pisoteó la historia de la Anexión con no participar como es costumbre del acto del Concejo Municipal que se desarrolla también en la misma fecha.
El arranque del acto oficial del Gobierno en Nicoya por las celebraciones del 25 de julio estuvo marcado por una tensión evidente entre el presidente Rodrigo Chaves y el Concejo Municipal de la ciudad. Cuando el mandatario se disponía a iniciar su tradicional conferencia semanal desde la tarima principal en el parque, se encontró con que no había sistema de sonido y, al fondo, el gobierno local realizaba una sesión solemne como parte de las festividades.
La situación generó molestia en el Ejecutivo, que optó por continuar con su agenda sin integrarse a la actividad municipal. La decisión fue interpretada por algunos actores políticos como un gesto de desprecio hacia las autoridades locales y hacia la historia de la comunidad.
El diputado liberacionista Luis Fernando Mendoza, oriundo de Guanacaste, reprochó fuertemente la actitud del presidente y del gabinete, señalando que la ausencia en la sesión fue un acto de irrespeto hacia la institucionalidad y el simbolismo de la fecha.
“Hoy, 25 de julio, al celebrarse el 201 aniversario de la Anexión del Partido de Nicoya, la historia de Guanacaste ha recibido una de sus mayores afrentas. El presidente de la República y sus ministros no participaron en la sesión del Concejo Municipal, y en su lugar realizaron una actividad paralela justo al lado del acto oficial. Desde este mismo lugar donde nuestros antepasados firmaron el acta de anexión, sentimos que hoy la historia de Guanacaste fue pisoteada”, puntualizó el legislador.
Cuando finalmente se solventaron los problemas técnicos, Chaves tomó la palabra frente al público y apuntó que la situación se trató de un intento más por acallarlo. Además, insinuó que no todos sabían comportarse como buenos anfitriones en un día tan significativo.
“Siempre tratan de silenciarnos, pero el pueblo no se calla. Lo que ocurrió hoy fue que la actividad de la municipalidad estaba prevista para realizarse en otro espacio y a otra hora. Sin embargo, al saber que nosotros teníamos prevista esta conferencia a las 10:30, decidieron mover su acto al mismo sector y adelantarlo a las 10. Después dicen que uno es malcriado, pero la verdad es que no supieron tratar a sus visitantes. Es pura gana de joder, joder; palabra de 5 letras”, manifestó el mandatario en sus palabras de inicio.
El Gobierno logró retomar su evento y desarrollar su espacio habitual, pero la controversia quedó instalada. Las críticas hacia el Ejecutivo por su relación con gobiernos locales no son nuevas, y este episodio en Nicoya añade un nuevo capítulo a las tensiones entre el presidente y distintas figuras políticas del país.





