Sectores de trabajadores se refirieron a los principales desafíos para la institución, luego de un 2025 con problemáticas.
Con una deuda del Estado que supera los cuatro billones de colones, listas de espera que lejos de disminuir más bien aumentan e inestabilidad en su junta directiva: Así llega la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) al 2026.
Diversos sectores han señalado desafíos, retos y elementos prioritarios que atender durante este año en la institución, que cumple 85 años en noviembre.
Para el presidente del Sindicato Nacional de Médicos Especialistas (Siname), Mario Quesada, la situación que enfrenta este personal especializado también es parte de los problemas de la Caja, así como los rezagos en materia de infraestructura.
«Para nadie es un secreto que parte va con la pésima gestión del recurso médico especializado que ha tenido la Caja y la falta de políticas claras de retención y atracción de médicos especialistas que las gerencias y junta directiva hasta la fecha han tenido, pues no han tenido ninguna.
Pero, aunque tuviésemos una varita mágica y nosotros lográramos tener y llenar todas las necesidades de este recurso altamente especializado de difícil formación a nivel mundial, también tenemos que ser muy claros, la suspensión del portafolio de inversiones que lleva 3 años y medio, que no sabemos el por qué no se ha vuelto a generar la activación de la misma, pues sale la suspensión de una primicia falsa que la Caja estaba quebrada, pues ha hecho que no se invierta en infraestructura.
Nos faltan EBAIS, nos faltan clínicas, nos hacen falta nuevos hospitales como Cartago, Turrialba y Limón; que nuevamente se fue para atrás el proceso de licitación, equipamiento y personal de otros índoles no solamente especializados», manifestó Quesada.
Con relación a la deuda del Estado con la institución, el presidente de Siname señaló que no ha habido voluntad por parte de las últimas juntas directivas para cobrarla.
Además, aseguró que con una pequeña parte de dicho monto ya se podrían realizar inversiones significativas en beneficio del acceso a la salud.
«No pareciera que hay interés por parte del Estado de pagar el dinero de la salud de los costarricenses ni tampoco de la anterior y la actual junta directiva por cobrárselos. Cuatro punto cinco billones de colones, aunque fuera una fracción de ellos, inyectaría un capital suficiente para hacer que los procesos de atención en la salud costarricense estuviesen más allá de lo que actualmente tenemos.
Así que, por ahí vienen los retos; mejoras en los procesos de retención de médicos especialistas y atracción, abrir inmediatamente los portafolios de inversión de la Caja y cobrar de manera expedita las deudas no solamente del Estado, sino de tantos contribuyentes, algunos de ellos pretendiendo cargos políticos y que dejan de lado sus obligaciones con la institución», añadió el líder sindical.
Desde el Frente Nacional por la Seguridad Social (Frenass) apuntan a otra situación como el mayor reto que tiene la Caja en la actualidad: la implementación del sistema informático ERP-SAP.
El vocero de la organización, Deivis Ovares, señaló que la aplicación del programa generó serias afectaciones durante el 2025 y deben resolverse este año.
«Este programa ha generado un caos institucional afectando toda la trazabilidad de los procesos institucionales, riesgos que se advirtieron previamente a través de la Auditoría, de los órganos técnicos profesionales en la institución y desde las organizaciones que hemos hecho denuncia de lo que está pasando con este sistema.
También, se ha perdido el control de inventarios en la institución y este caos que ha generado esta implementación tan irresponsable es lo primero que tiene que enderezarse para poder reencauzar el rumbo de la institución hacia la principal responsabilidad que tiene, que es la prestación de los servicios con celeridad, con calidad, con solidaridad y todos los principios que rigen a nuestra noble institución Caja Costarricense de Seguro Social», mencionó Ovares.





