El director ejecutivo del Wildlife Rescue Center Zoave, Dennis Janik, indicó que su estado de salud es muy bueno.
Nuestro país será el nuevo hogar de las cuatro capibaras que fueron decomisadas a finales de mayo.
Los animales, que no son nativos de Costa Rica sino de regiones de Sudamérica, se han mantenido bajo vigilancia y tratamiento en el refugio Wildlife Rescue Center Zoave, tras su decomiso en un operativo en Orotina, Alajuela, a finales de mayo.
En esa ocasión, se detuvo un vehículo que trasladaba cinco capibaras, pero unos días después de la gestión policial falleció uno de los roedores por desnutrición.
Las otras cuatro capibaras han mostrado una adecuada evolución física, por lo que se mantendrán en el país, según dijo Isabel Hagnauer, veterinaria y vocera del centro de rescate.
“Estamos muy contentos con la evolución que han tenido los capibaras que ingresaron a nuestro centro de rescate, ellos han mejorado su condición corporal, están consumiendo todos los alimentos que les ofrecemos y la hembrita que estaba renqueando ya prácticamente no está renqueando del todo y se desplaza con normalidad en conjunto con sus otros compañeros; estamos preparando el recinto en el que van a estar en el santuario, es un recinto abierto, con disponibilidad de una pilita y además un área para refugio, inicialmente ellos van a estar con unas tortugas sulcata, pero vamos saber cuál es la evolución”, manifestó.
Consultado por Columbia, el director ejecutivo del refugio, Dennis Janik, agregó que su estado de salud es muy bueno.
Según dijo, su alimentación se basa en pasto, y ya se encuentran menos estresados que a su llegada.
“Llegaron muy asustados, separados de sus familias, todos son bebés, entonces como cualquier bebé que sufrió una separación de sus papás ellos llevaban un poco estrés de eso, pero ya va pasando, ellos ya se sienten como una manada, y se ven muy tranquilas”, señaló.
El director confirmó que los animales se quedarán en el país, donde se les garantizará la calidad de vida. También serán ubicados en el área de exhibición.
“Ellos tienen que quedarse en Costa Rica, no se pueden liberar porque no son animales nativos del país, el destino para ellos es permanente, pues es importante que ellos tengan calidad de vida y lo que nosotros estamos haciendo es un recinto donde ellos tengan todo lo que requieren para una calidad de vida; después de que pase la cuarentena, sí van a pasar para estar en un recinto que está en el área de exhibición del santuario para que los visitantes puedan conocerlos”, manifestó.





