Juan Carlos Hidalgo lamenta no haber logrado una coalición, Natalia Díaz rechaza unirse por cálculo político y Álvaro Ramos solo ve viable una alianza en segunda ronda.
El candidato presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Juan Carlos Hidalgo, aseguró en una entrevista con Noticias Columbia que la campaña del oficialismo presenta “tintes autoritarios”.
Hidalgo reconoció que intentó conformar una coalición opositora, pero no logró sumar apoyos de otras agrupaciones.
“Estamos ante un proyecto político con claros indicios autoritarios. Yo busqué a ciertos candidatos para formar una coalición y la respuesta fue negativa. A veces prevalecen la vanidad y los egos, y ahora tenemos un panorama complicado, con mucho fraccionamiento”, afirmó.
El aspirante agregó que su meta es destacar dentro del bloque opositor y confía en que su partido tiene la capacidad para lograrlo.
“Lo que toca es resaltar dentro de tantas voces. Estoy convencido de que el Partido Unidad Social Cristiana tiene el bagaje necesario para sacar esta tarea adelante y ganar la elección.”
Tras esas declaraciones, Noticias Columbia consultó a otros candidatos sobre si la oposición se equivocó al no unirse contra el “Rodriguismo”.
El candidato del Partido Frente Amplio, Ariel Robles, afirmó que la oposición en la Asamblea Legislativa siempre fue débil y señaló la falta de liderazgos en distintas agrupaciones.
“Las alternativas políticas van más allá de las banderas partidarias; hoy se trata de liderazgos. Nuestra candidatura ha representado a muchos sectores y es una alternativa frente al autoritarismo”, señaló.
Por su parte, la candidata del Partido Unidos Podemos, Natalia Díaz, descartó alianzas políticas y criticó a quienes convierten la campaña en un plebiscito sobre el presidente.
“Rodrigo Chaves no es candidato en esta elección. No creo en alianzas por cálculo político que se arman solo para enfrentar a alguien. Algunos están más enfocados en ver quién es más chavista o menos chavista, pero esa no es la discusión que le interesa a la gente”, indicó.
Díaz agregó que lo que realmente busca el electorado son propuestas para resolver los principales problemas del país.
“A los costarricenses les importa cómo vamos a resolver la inseguridad, generar empleo, mejorar la educación y garantizar acceso a la salud. El debate debe estar en cómo hacer a Costa Rica más competitiva y segura, no en quién se acomoda mejor en la sombra del presidente.”
El candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, coincidió en que una alianza no debe limitarse a rechazar al gobierno, sino enfocarse en la construcción de propuestas propias.
“No tiene sentido unirse solo para decir que estamos en desacuerdo con otro proyecto. Nosotros tenemos nuestra visión de un país próspero, justo y democrático, donde se resuelven los problemas de las personas y el poder está distribuido en todos los niveles”, aseguró.
No obstante, Ramos dejó abierta la posibilidad de unirse en caso de una segunda ronda electoral.
“Si hubiera segunda ronda, sí creemos que se puede construir una agenda común de soluciones país y, a partir de ahí, una alianza. Pero será una alianza para construir, no solo para oponerse.”





