La Cámara de Industrias y la Cámara de Comercio consideran que la modernización del principal puerto del Pacífico debe mantenerse como una prioridad nacional, guiada por criterios técnicos y transparentes.
La conclusión de la etapa de recepción de ofertas para la nueva concesión del Puerto Caldera fue recibida con optimismo por los sectores productivos del país. Tanto la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) como la Cámara de Comercio celebraron este avance, al considerarlo un paso decisivo hacia la modernización y ampliación de la principal terminal portuaria del Pacífico.
Las cámaras empresariales coincidieron en que el proceso debe mantenerse al margen de coyunturas electorales o intereses político-partidarios, y destacaron la importancia de asegurar una transición ordenada y eficiente que permita al puerto operar con normalidad mientras se concreta la nueva concesión.
Según los industriales, Caldera es un punto estratégico para el ingreso de materias primas e insumos de producción. Sin embargo, la falta de capacidad operativa ha generado sobrecostos logísticos, al punto que casi la mitad de las empresas ha debido mover su carga por otras rutas.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio, Arturo Rosabal, afirmó que es fundamental mantener la ruta técnica del proceso para garantizar la competitividad del país y fortalecer la confianza del sector privado en los proyectos de infraestructura nacional.





