La conquista de la primera Serie Mundial en la historia de los Milwaukee Brewers provocó una auténtica fiesta en Wisconsin. Después de vencer 4-1 a los Tampa Bay Rays en el quinto juego del Clásico de Otoño, la organización regresó a casa para compartir con sus aficionados un título que esperaron durante 57 años.
Uno de los momentos más llamativos fue su presencia en Lambeau Field, el emblemático estadio de los Green Bay Packers de la NFL, donde los campeones de las Grandes Ligas compartieron la celebración con otra de las grandes instituciones deportivas del estado de Wisconsin.
La visita a Green Bay se produjo este jueves, durante el partido entre los Packers y los Carolina Panthers. Los Brewers fueron recibidos por los aficionados en Lambeau Field y Brandon Woodruff encabezó la delegación mostrando el trofeo del Comisionado.
Uno de los momentos más celebrados fue cuando los peloteros realizaron el tradicional ‘Lambeau Leap’, saltando hacia las gradas detrás de una de las zonas de anotación. La imagen se convirtió en uno de los símbolos de una jornada en la que los dos equipos profesionales más representativos de Wisconsin compartieron protagonismo.
Mientras tanto, la ciudad de Milwaukee ultima los detalles para recibir a sus campeones. El desfile de celebración está programado para este viernes 30 de octubre, a partir de las 10:00a.m. (hora local).
La actividad tendrá una concentración y festival para los aficionados, con música en vivo, exhibiciones, presencia de las tradicionales mascotas de las salchichas de Milwaukee y diferentes actividades relacionadas con el campeonato.
El acceso a los terrenos del festival será gratuito, sujeto a la capacidad del recinto. Además, los primeros 50.000 aficionados recibirán una toalla conmemorativa de la celebración.
Sin clases por la celebración
La magnitud de los festejos también provocó modificaciones en las actividades cotidianas de la ciudad.
Las Escuelas Públicas de Milwaukee anunciaron la suspensión de las clases para este viernes 30 de octubre, así como el cierre de sus instalaciones y oficinas administrativas. La decisión responde a las dificultades de transporte, logística y seguridad que podría generar la movilización masiva de aficionados.
La expectativa es que miles de personas se congreguen en las calles de Milwaukee para acompañar a una organización que finalmente consiguió el título que se le había resistido durante toda su historia.





