Bélgica goleó el sábado 5-2 a la selección de Estados Unidos que dirige el argentino Mauricio Pochettino, un marcador que reaviva las dudas sobre el nivel de uno de los anfitriones del Mundial de Norteamérica 2026.
A 75 días del inicio de la Copa del Mundo, esta paliza ante su público en Atlanta (estado de Georgia) supone un duro baño de realidad para el Team USA, que alberga grandes esperanzas de llegar lejos en el torneo que organizará junto a México y Canadá.
Tras un cierre positivo de 2025, las limitaciones de los anfitriones quedaron otra vez en evidencia al enfrentarse a una potencia europea.





