Especialista señala que muchas causas son tratables si se detectan a tiempo.
Cada vez son más las personas jóvenes que están siendo diagnosticadas con trastornos cognitivos, una situación poco común que hoy genera mayor atención entre los especialistas.
Aunque muchos de los síntomas tienen causas reversibles, los médicos insisten en no restarles importancia cuando afectan la vida laboral o personal.
Una valoración médica a tiempo permite identificar problemas tratables que pueden provocar fallas en la memoria, como deficiencias vitamínicas, alteraciones de la tiroides, trastornos del estado de ánimo o dificultades para dormir.
Detectar estas condiciones de forma temprana mejora las posibilidades de intervención y, en muchos casos, de reversibilidad, tal como mencionó la doctora residente de Neurología, Paola Rodríguez.
«Depende mucho de la persona, pero todo olvido que implique un antes y un después en la vida de los pacientes o que afecte realmente su vida cotidiana es importante revisarlo, sobre todo si no hay tantos antecedentes o si es una persona relativamente sana. Es importante también porque pueden ser causas reversibles y tratables, como el déficit de vitamina B12, los trastornos tiroideos; entre otros, que podrían ayudar para mejorar la condición o bien se podría tratar de una enfermedad neurodegenerativa que necesitaría referencia al personal especializado en Neurología», detalló Rodríguez.
La especialista mencionó que el diagnóstico en población joven suele ser complejo, ya que los primeros síntomas son sutiles.
De igual manera, dio a conocer que la cantidad de casos ha aumentado recientemente.
«Hemos tenido más casos en las consultas, sin embargo, también los estamos pensando más. Estamos viendo que no todos los olvidos y los deterioros cognitivos en los jóvenes son por estrés o por depresión, algunos sí lo son. Es una condición que nos está llamando más la atención y que la estamos sospechando cada vez con más frecuencia, por eso la diagnosticamos más», afirmó la experta.
El impacto de estos trastornos en personas jóvenes puede ser significativo, con afectación del desempeño laboral, la autonomía y la estabilidad emocional, además de repercusiones económicas para las familias.
Por eso, la recomendación de la doctora es buscar ayuda profesional cuando los olvidos o la falta de concentración interfieren con la vida cotidiana.
«Realmente no hay un perfil como tal. No podemos decir que los hombres de tal edad, que trabajan de tal cosa, pero sí es importante tomar en cuenta que el deterioro cognitivo no es una enfermedad de adultos mayores, se puede presentar en menores de 65 años también. Acudir a atención primaria para poder recibir un tamizaje, pruebas que descarten causas reversibles y que en caso de que el tamizaje sea positivo, es decir, que se encuentre un deterioro cognitivo que no es por una enfermedad tratable en la atención primaria y que necesite pruebas más especializadas, que se pueda referir a los servicios respectivos», añadió la doctora.





