¿Cómo se puede regular una microempresa para acceder a beneficios fiscales de la formalidad? Experto lo detalla.
Costa Rica registró más de 494.00 microempresas de los hogares en 2025, según la Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares (Enameh), del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Esta cifra representa un aumento del 13.5% en comparación con el año anterior.
La mayoría de estos negocios son pequeños emprendimientos. Casi el 74% son unipersonales, es decir, funcionan únicamente con la persona dueña.
El informe también advierte sobre un alto nivel de informalidad. Del total de empleos generados por estas microempresas, el 96.8% son informales.
El investigador del INEC, Jefrey Vargas, profundizó en los datos sobre la informalidad de dichas empresas.
«Se estima que en el 2025 las microempresas de los hogares generaron aproximadamente 785.000 puestos de trabajo, incluyendo a la persona dueña de la actividad económica. Sin embargo, solo el 3% fueron empleos formales. Además, el 80% de estos empleos fueron permanentes y el 20% fueron empleos ocasionales.
La informalidad de las microempresas de los hogares también se refleja en que el 82% no posee registros contables formales. El 98% no está inscrito en el Registro Nacional con cédula jurídica y el 99% no tiene un salario fijo asignado para el propio trabajador independiente, sea por cuenta propia o como empleador», indicó Vargas.
Según el estudio, el 61.1% de las microempresas de los hogares no están inscritas en ninguna instancia pública y el 69% no tienen ningún tipo de contabilidad.
En el país, el camino para alcanzar la formalidad en estos negocios es gradual, según explicó el consultor en impuestos de ICS, Leonardo Ávila.
«El primer paso es identificar cual es forma correcta de operar, puede ser mediante persona física o jurídica, en algunos casos es viable iniciar como persona física y luego migrar a una persona jurídica, ya sea una sociedad anónima o de responsabilidad limitada. Independientemente del modelo escogido, se debe cumplir con una serie de requisitos, los cuales pueden variar un poco de acuerdo con la actividad económica; sin embargo, los primordiales suelen ser inscripción ante el Administración Tributaria, Seguridad Social, patente municipal, Permiso Sanitario de Funcionamiento, entre otros.
No es un proceso complejo, pero sí implica asumir la actividad económica como negocio real y no solo como extensión del hogar», señaló el experto.
¿Cuáles beneficios pueden recibir las microempresas de los hogares que regularizan su estado?
Ávila detalló sobre algunos de ellos, entre los que destaca la posibilidad de acceder a financiamiento.
«Las diferencias surgen del nivel de formalización, el sector económico y el reconocimiento como MIPYME. Las microempresas inscritas ante el MEIC o el MAG pueden acceder a beneficios que no existen para quien permanece informal. Entre esos, beneficios hay incentivos fiscales temporales para nuevas empresas del Impuesto Sobre la Renta, exenciones en el impuesto a las personas jurídicas, facilidades para el pago del IVA cuando las ventas se hacen a crédito y esquemas diferenciados de cotización en Seguridad Social durante los primeros años.
Además, otros beneficios no fiscales como programas de capacitación, acompañamiento empresarial, acceso a financiamiento y participación en actividades de encadenamiento productivo, ventajas en procesos de licitación con el Estado, entre otros», amplió el consultor de ICS.





