Se estima que, anualmente, unas 100.000 personas fallecen por esta enfermedad, de las cuales el 60% tienen menos de seis meses de edad.
Costa Rica se convirtió en el primer país de Centroamérica y tercero en América Latina en aplicar la vacuna contra el virus sincitial en mujeres embarazadas.
Con esta medida, se pretende dar protección a las madres gestantes y a los niños durante sus primeros meses de vida.
De esta manera, son unas 45.000 mujeres quienes podrán asistir a su ebais o centro de salud para colocarse el inmunizante.
La presidenta de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Monica Taylor, se refirió al impacto positivo que tendrán las vacunas en la población.
Taylor indicó que esta enfermedad causa cerca de 100.000 muertes al año, siendo que el 60% corresponde a bebés menores de seis meses.
«Esta vacuna está dirigida a todas las mamitas que se encuentran en estado de gestación entre la semana 32 y 36 y va a proteger al bebé durante sus primeros 6 meses de vida. Lo maravilloso de este gran avance en la ciencia es que el bebé recibe su inmunización por medio de la placenta, ya que la mamá le transfiere la protección a través de anticuerpos al momento de recibir la vacuna. Esta vacuna constituye un hito para Costa Rica y me siento sumamente orgullosa de dar tan buenas noticias al representar un avance sin precedentes en la protección de la salud materno infantil. Como legado permanente de esperanza, la vacunación nos ha enseñado que sigue siendo una de las herramientas más seguras, sencillas y eficaces para protegernos contra muchísimas enfermedades. Recordemos que el virus respiratorio sincitial es una de las principales causas de infección respiratoria aguda y, además, es responsable de altos índices de y mortalidad en poblaciones vulnerables, como lo son los recién nacidos prematuros, lactantes menores de 6 meses y mujeres gestantes en el tercer trimestre de embarazo debido a su asociación con enfermedades como bronquitis o neumonía grave», afirmó la jerarca de la Caja.
El lanzamiento de esta iniciativa se realizó con la colaboración de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El representante de la OPS en Costa Rica, Alfonso Tenorio, externó una invitación a las mujeres que aplican para colocarse la vacuna y fue enfático en señalar que esta es segura y probada.
«Es un acto de amor. Si queremos que nuestros recién nacidos estén protegidos en esta época de más dificultad y número de casos, debemos invitar a las embarazadas para que acudan, se vacunen y así los niños nazcan y estén protegidos durante los primeros seis meses. Felicitamos y reconocemos a Costa Rica por este nuevo esfuerzo y por estar a la vanguardia de muchos países de la región de las Américas. La OPS sigue ofreciendo los servicios y estamos reiterando nuestra cooperación técnica al país en todo lo que sea necesario. Las embarazadas, por favor, están invitadas», pidió Tenorio.
Finalmente, la ministra a.i de Salud, Mariela Marín, aseguró que esta estrategia es parte de la política para proteger a los costarricenses.
Además, recordó que desde este martes las mujeres embarazadas, entre 32 y 36 semanas, podrán optar por la vacuna.
«Desde el Ministerio de Salud, en nuestra función como ente rector del sistema, hemos articulado con la CCSS una estrategia robusta que incluye vigilancia epidemiológica, lineamientos técnicos, capacitación del personal de salud y, por supuesto, una campaña nacional de información y comunicación para empoderar a las madres y familias en todo este proceso. Además, esta política de vacunación es también un mensaje claro de lo que representa el Estado social de derecho, un estado que protege, que anticipa y que responde con responsabilidad, pone la vida y la dignidad humana por delante de cualquier otro interés. A todas las mujeres embarazadas, entre las 32 y 36 semanas, las invitamos a acercarse a partir del martes 3 de junio a su ebais o centro médico. Esta vacuna es gratuita, segura y puede marcar la diferencia entre una vida en riesgo y una vida protegida desde el nacimiento. Vacunar es una acción de amor, pero también de justicia, es una muestra de que en Costa Rica las políticas de salud no se improvisan, se planifican, se construyen con base en datos y se ejecutan con el respaldo institucional que solo un sistema de salud sólido puede ofrecer, como es el de Costa Rica», amplió la ministra interina de Salud.





