La propuesta del PLP para eliminar el marchamo generó posiciones encontradas entre aspirantes legislativos, quienes señalan dudas sobre el financiamiento y la viabilidad del nuevo cobro.
El marchamo, uno de los pagos más pesados para los costarricenses al cierre de cada año, podría desaparecer si avanza un proyecto de ley presentado por el diputado y jefe de fracción del Partido Liberal Progresista (PLP), Gilberto Campos Cruz.
La propuesta busca eliminar el impuesto a la propiedad de los vehículos y reemplazarlo por un Derecho de Circulación destinado exclusivamente al mantenimiento y construcción de carreteras del país.
Según el texto, los vehículos particulares pagarían una tarifa fija de ¢50.000 anuales, mientras que los de transporte público cancelarían ¢25.000. Los fondos se dividirían en partes iguales: 50% para el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y 50% para las municipalidades, con el fin de atender tanto la red vial nacional como la cantonal.
Campos defendió su propuesta asegurando que el nuevo sistema sería más justo:
“Ese dinero se utilizaría específicamente en arreglar las calles del país. Estar pagando un impuesto sobre un vehículo una y otra y otra vez es injusto. Con el proyecto 25.292 buscamos eliminar de una vez por todas el marchamo tal como lo conocemos hoy.”
Diputados electos y candidatos reaccionan a la iniciativa
El proyecto difícilmente será analizado por la actual Asamblea Legislativa debido al poco tiempo que resta para finalizar el período, por lo que su discusión quedaría en manos de los próximos diputados.
Uno de ellos, el candidato por San José del Partido Pueblo Soberano y exministro de Hacienda, Nogui Acosta, cuestionó la equidad del cobro fijo propuesto.
“Este impuesto existe por una necesidad del Estado. Con una tarifa plana, quienes tienen vehículos de más alto valor pagarían mucho menos y quienes tienen carros más viejos pagarían más del doble. No hay equidad tributaria.”
Desde Liberación Nacional, el candidato por Cartago Salvador Padilla coincidió en que la iniciativa debe revisarse a fondo, aunque señaló que Hacienda comete errores frecuentes al calcular el marchamo.
“Hay una percepción generalizada de que se ha convertido casi en un impuesto al aguinaldo. Si llegara una propuesta que haga el cobro más justo y que sus fondos realmente beneficien a la población, la analizaremos seriamente.”
Preocupación por el impacto fiscal del cambio
La candidata socialcristiana por San José, Abril Gordienko, expresó dudas sobre el monto fijo propuesto y su efecto en las finanzas públicas.
“Sería muy regresivo y beneficiaría más a quienes tienen vehículos de mayor valor. Además, podría generar un impacto fiscal negativo importante.”
Gordienko recordó que, en el último año, 1.56 millones de vehículos pagaron el marchamo, aportando cerca de ¢180.000 millones, mientras que con un cobro fijo de ¢50.000 la recaudación caería a alrededor de ¢80.000 millones, generando una diferencia de casi ¢100.000 millones.
“En plena campaña electoral, un proyecto como este requiere una discusión profunda y un análisis claro de su impacto fiscal.”





