- La Asamblea respondió con un pronunciamiento al anuncio de Ortega de que Nicaragua no volverá a celebrar elecciones.
La Asamblea Legislativa aprobó este lunes una moción presentada por la fracción oficialista para condenar las recientes declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien aseguró que en su país no volverán a realizarse elecciones presidenciales.
El diputado oficialista Wilson Jiménez afirmó que el acuerdo busca reafirmar el compromiso del Congreso con los principios democráticos y expresar solidaridad con el pueblo nicaragüense.
«El día de hoy, en conjunto con la fracción oficialista, hemos presentado una moción para condenar las palabras del dictador de Nicaragua (…) Desde la Asamblea Legislativa manifestamos nuestro compromiso con la democracia y también nos solidarizamos con el pueblo y con los perseguidos políticos de ese país», señaló.
Ortega aseguró el domingo que Nicaragua no volverá a celebrar elecciones presidenciales para impedir un eventual regreso de la oposición al poder.
Aunque el pronunciamiento obtuvo respaldo legislativo, el oficialismo votó en contra de tres mociones impulsadas por otras bancadas que buscaban incluir un llamado al Poder Ejecutivo para que también condenara las declaraciones del mandatario nicaragüense.
El diputado oficialista José Miguel Villalobos justificó esa decisión al considerar que las propuestas contenían cuestionamientos políticos al Gobierno y excedían las competencias constitucionales del Congreso.
«La dirección de las relaciones internacionales de la República es del Poder Ejecutivo, no de la Asamblea. La Asamblea puede manifestar un criterio, pero instar al Poder Ejecutivo para que haga algo (…) es violatorio de la Constitución Política», argumentó.
Desde otras fracciones, varios legisladores aprovecharon el debate para cuestionar tanto las manifestaciones de Ortega como la posición que, a su juicio, ha mantenido el Gobierno costarricense frente al régimen nicaragüense.
El diputado del PUSC Abriel Gordienko afirmó que el mandatario «se quitó absolutamente todos los disfraces que tenía de supuesta democracia» y calificó de «inaceptable» que elimine incluso la apariencia de un proceso electoral.
Por su parte, la diputada Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, sostuvo que las declaraciones confirman que Nicaragua «no es una democracia y es una dictadura». Además, lamentó que, según dijo, ni la presidenta Laura Fernández ni el canciller hayan utilizado esa calificación de forma contundente.
La liberacionista Andrea Valverde también rechazó las afirmaciones de Ortega y recordó que Costa Rica ha defendido históricamente la democracia, las elecciones libres y el respeto a los derechos humanos como pilares de la legitimidad de los gobiernos.





