El investigador Ronald Alfaro explica que la lealtad hacia el mandatario no depende de sus decisiones ni resultados, sino de la conexión directa con sus seguidores.
La última encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR) presenta una serie de resultados relevantes para la toma de decisiones, tanto de la ciudadanía como de los partidos políticos, el Gobierno y las instituciones.
En esta última encuesta, el presidente de la República, Rodrigo Chaves, mantiene una valoración positiva de su gestión del 63%, once puntos por encima del estudio anterior, realizado en septiembre.
El investigador del CIEP y profesor catedrático de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica, Ronald Alfaro, señala que este resultado podría explicarse por un respaldo personal hacia el mandatario.
“Se habla de un apoyo personalista. ¿Por qué decimos que es un apoyo personalista? Porque es independiente de las decisiones del presidente, de cómo las ejecuta y de los resultados que obtiene. Incluso si esos resultados son mal calificados por la ciudadanía, eso no necesariamente reduce el respaldo a su figura.
Este tipo de apoyo se refuerza cuando los seguidores del mandatario perciben que está siendo cuestionado o atacado. En esas circunstancias, más bien tienden a cerrar filas y a fortalecer su respaldo. Eso es normal en los apoyos personalistas.”
Sin embargo, el investigador advierte que los distintos acontecimientos que han rodeado al presidente en los últimos meses podrían afectar su popularidad si no existiera ese tipo de apoyo.
“En otras circunstancias, situaciones como los intentos de retiro de la inmunidad, las diligencias judiciales, el debate sobre la llamada ‘Ley Mordaza’ o los vetos presidenciales, podrían reducir la popularidad de un mandatario.
Pero, al tratarse de un apoyo personalista, ocurre lo contrario: en lugar de disminuir, la popularidad del presidente tiende a aumentar. Es un fenómeno que hemos visto en otros casos y que se repite en este contexto.”
Los estudios del CIEP también reflejan una pérdida de credibilidad de las instituciones ante la ciudadanía. Algunas de ellas han sido blanco de críticas por parte del mandatario.
Alfaro considera que el presidente ha aprovechado su poder de convocatoria para expresar opiniones que han encontrado eco en buena parte de la población.
“Esto ocurre porque el presidente ejerce un poder informal, el poder del ‘megáfono’. No es algo exclusivo del presidente Chaves; todos los mandatarios lo han tenido a su disposición. La diferencia radica en cómo se utiliza.
En este caso, el presidente ha recurrido a ese poder principalmente como un instrumento para cuestionar a otros poderes de la República, a instituciones e incluso a personas en particular. Esa estrategia le genera réditos entre parte de la ciudadanía, lo que se refleja en su nivel de popularidad.”
Finalmente, Ronald Alfaro, señala tres razones por las cuales es importante prestar atención a este tipo de informes.
“La primera razón es que, si no tenemos esa información, existe un desconocimiento importante. Es decir, no sabemos qué opinan las personas ni cómo perciben la realidad. Siempre es mejor contar con información que carecer de ella.
La segunda razón es que se trata de una campaña electoral distinta a las del pasado, ya que hay un partido oficialista que encabeza las preferencias en un panorama donde todavía existe un porcentaje alto de personas indecisas.
La tercera razón tiene que ver con el rumbo que tomará la sociedad costarricense hacia las elecciones de febrero. En los últimos tres procesos electorales hemos tenido segundas rondas, y aún es temprano, pero ya se observan algunas señales que apuntan a que podríamos volver a una segunda ronda en 2026.”





