Luego de que la selección de Brasil cayera eliminada en los octavos de final ante Noruega, el director técnico de la «verdeamarela», Carlo Ancelotti habló en conferencia de prensa.
Una de las consultas que se le realizó fue sobre la decisión de que en el primer penal que se le fue concedido a Brasil, pusieran a patear al centrocampista Bruno Guimarães en lugar del goleador brasileño, Vinicius Junior.
Ante eso, Ancelotti aclaró que en ese momento «el mejor para tirar el penal era Neymar, luego Igor Thiago, después Raphina, después de Raphinha era Bruno Guimarães, y después era Martinelli».
Ancelotti concluyó en su respuesta tras afirmar que «escogieron a Bruno Guimarães porque pensábamos era el mejor en el campo».
Para el final del partido, Neymar sí pudo convertir el segundo penal que tuvo Brasil a su favor, pero no les alcanzó para revertir el resultado y la «canarinha» no volvió a ganar una Copa del Mundo desde el 2002.





