La primera mujer en integrar como magistrada de la Sala Constitucional y presidirla valora poner su nombre en la oferta político electoral del 2026 en el partido Centro Democrático Social
Las piezas electorales continúan en construcción y, poco a poco, las principales candidaturas presidenciales se consolidan de acuerdo con el cronograma del Tribunal Supremo de Elecciones.
Sin embargo, con el paso de los días también aparecen nuevas agrupaciones políticas que se preparan para el proceso electoral del 2026, algunas de ellas con rostros inéditos en la arena electoral.
Ese es el caso del partido Centro Democrático Social (CDS), cuya carta presidencial sería la exmagistrada de la Sala Constitucional Ana Virginia Calzada.
De acuerdo con el abogado y experto en datos Mario Quirós, la figura de Calzada ofrece una amplia experiencia en el ámbito jurídico.
“No se puede decir nada malo de doña Ana Virginia Calzada en lo personal y profesional. Fue una exmagistrada destacada de la Sala Constitucional, una figura relevante dentro de su paso por el Poder Judicial, y su perfil combina experiencia técnica, reconocimiento institucional y una trayectoria vinculada a la defensa de los principios democráticos”.
Quirós, sin embargo afirma que lo profesional o personal no tiene mucha injerencia en este particular, y lo realmente importante es de dónde viene la eventual aspirante.
“El Poder Judicial arrastra desde el 2019, con fundamento en los datos del CIEP, una tendencia a la baja en la percepción ciudadana, marcada por cuestionamientos externos y críticas provenientes de actores políticos. Aunque este desgaste no corresponde directamente a su gestión ni a su paso por el Poder Judicial, forma parte del clima general en que se insertaría su postulación. De conformarse su aspiración, lo haría desde una plataforma política de menor tamaño en comparación con otras fuerzas ya consolidadas. Ella carece de conocimiento público amplio, lo que puede limitar su capacidad de proyección nacional, a menos que logre captar atención mediática sostenida. La dinámica electoral costarricense tiende a favorecer a quienes ya cuentan con una base de reconocimiento”, amplió el especialista.
Por otra parte Quirós no descarta que la participación de Calzada eleve el tono de las discusiones políticas desde el ámbito técnico y jurídico, y eso sí fortalecería el debate, aunque todo dependerá de que tan bien se ubique
“En este escenario, su participación añadiría un perfil técnico y jurídico a la oferta electoral. Esto puede enriquecer el debate sobre fortalecimiento judicial y transparencia, pero su impacto real dependerá del posicionamiento de su propuesta frente a la percepción general sobre el Poder Judicial”, finalizó en su reflexión.
Calzada conversó con Noticias Columbia y se definió como una reformista. Entre los temas que abordó destacó su posición sobre los sistemas de pensiones. Señaló que debe analizarse si conviene mantener más de un esquema de jubilación, como ocurre en la actualidad.
“El tema de las pensiones debe analizarse a nivel nacional y con seriedad. Ya hubo reducciones importantes en las llamadas pensiones de lujo, incluso hasta un 50%. En el Poder Judicial, además, se aporta tanto a la contribución solidaria como a su propio fondo, lo que significa dos cargas para los jubilados”, manifestó cuando se le consultó sobre las denominadas pensiones de lujo; luego de que en 2018 acudiera a la Sala Constitucional para pedir la defensa de las mismas, pues había resultado beneficiaria de una pensión de alto ingreso por sus 26 años en el Poder Judicial.
Respecto de si cree que es mejor un único sistema de jubilación reiteró que es algo debe analizarse.
“Quizá lo mejor sería avanzar hacia un sistema único, pero si hay regímenes que funcionan bien no deberían eliminarse. Lo que corresponde es corregir los que están mal para que las personas de esos sistemas estén mejor”.
La exmagistrada constitucional, quien además fue la primera mujer en integrar y presidir la Sala Constitucional, también dejó entrever que respalda reformas para separar a la Sala del Poder Judicial.
“Hace muchos años, cuando presidía la Sala Constitucional, presentamos un proyecto para separarla del Poder Judicial, ampliar el número de magistrados y dividirla en cámaras, con el fin de hacer más eficiente su trabajo. Yo considero que la Sala podría transformarse en un Tribunal Constitucional, como existe en muchos países, siempre y cuando tenga un presupuesto propio. De lo contrario, queda sujeta al gobierno de turno, y si no le gustan sus resoluciones, puede plantearse incluso su eliminación. La Sala es, en esencia, la protectora de los derechos de las personas”, explicó.
Con este escenario, la papeleta presidencial del 2026 tendría, hasta el momento, un total de doce nombres entre confirmados y tentativos.





