- La presencia de marea roja tóxica obliga a ampliar la prohibición de extracción y venta de moluscos en varias zonas del Pacífico costarricense.
Mientras miles de personas se desplazan a zonas costeras por vacaciones, el Servicio Nacional de Salud Animal amplió la prohibición de extracción y venta de moluscos bivalvos, debido a la presencia de marea roja tóxica en Bahía Caldera, en la provincia de Puntarenas.
La medida sanitaria rige para la franja comprendida entre las desembocaduras de los ríos Barranca y Jesús María, luego de que se detectaran toxinas marinas paralizantes en concentraciones significativas en moluscos analizados recientemente, lo que representa un riesgo grave para la salud pública.
La restricción incluye productos como piangua, mejillón, almeja y ostras, y se suma a zonas previamente cerradas, entre ellas Punta Cuchillo, Paquera, Playa Blanca, Isla Pan de Azúcar, Punta Curú, Isla Alcatraz y varias islas aledañas.
Según explicó el director de Inocuidad de Senasa, Olivet Cruz, la ampliación responde directamente a los resultados de laboratorio:
“Con respecto a la restricción para la venta de moluscos bivalvos, que en este momento se encuentra vigente, para la zona costera comprendida entre Playa Blanca, esto frente a Isla Pan de Azúcar, y Punta Curú, frente a Isla Alcatraz, que incluye comunidades como Punta Cuchillo y Paquera, así como algunas islas aledañas, entre ellas, Isla Cedros, Isla Negritos. Se hace necesario informar que dicha medida se ha extendido a la zona de Bahía Caldera, en una franja costera que abarca desde la desembocadura del río Barranca hasta la desembocadura del río Jesús María, en Tibibes. Esta medida se debe a que se ha detectado toxinas en la carne de moluscos. Es por ello que se solicita a los extractores no comercializar este producto, proveniente de estas zonas afectadas. Además, se insta a la población a no consumir moluscos de estos lugares.”
El llamado se dirige especialmente a quienes vacacionan en la costa y consumen mariscos sin verificar su procedencia, así como a comercios turísticos que podrían exponer a sus clientes a intoxicaciones severas.
El doctor Pablo Araya advirtió que la marea roja no tiene antídoto y que la atención médica se limita al manejo de síntomas:
“Con respecto a la intoxicación por mariscos, tenemos que no hay un tratamiento en específico, porque no hay antídoto ante las toxinas de la mara roja, sino que el tratamiento que se brinda es de soporte, según la afectación que tenga la persona.”
El especialista explicó que los síntomas pueden ser gastrointestinales, neurológicos o paralizantes, y que algunos casos requieren hospitalización avanzada:
“Si la manifestación es paralizante, pues la persona le puede comprometer la entonces, incluso podrá ocupar un manejo en cuidados intensivos.”
Las autoridades recuerdan que ciertos moluscos, como ostión vaca, concha perla, ostra perlera y barba de hacha, mantienen prohibición permanente debido a su alto riesgo para el consumo humano.
La vigilancia epidemiológica continúa activa en zonas cercanas, mientras la recomendación principal para esta temporada es clara: evitar el consumo de moluscos de origen desconocido y priorizar la prevención para no convertir las vacaciones en una emergencia de salud.





