Alajuelense lleva dos puntos de nueve disputados y el primer lugar ya está a siete puntos de distancia.
El pasado miércoles no tuvo una buena noche en Cartago y cayó 1-0 ante el Cartaginés, un resultado que dejó al equipo con apenas dos puntos de nueve posibles en el arranque del torneo.
Tras el encuentro, Celso Borges fue autocrítico y reconoció que el equipo atraviesa un momento lejos de lo esperado para un club acostumbrado a pelear por títulos.
El capitán rojinegro aceptó que el equipo no está mostrando lo que quiere dentro de la cancha y que, aunque el tiempo para trabajar es corto, es necesario analizar qué está fallando. Señaló que el mensaje del cuerpo técnico ha sido claro: mejorar, porque el nivel actual no es el camino correcto para alcanzar los objetivos que se han trazado.
Borges también abordó un tema que suele aparecer luego de semestres exitosos: la llamada “campeonitis”… fenómeno mental que genera cierta relajación futbolística luego de tener logros. Esto a propósito del título 31, el tricampeonato centroamericano y la Recopa que Alajuelense obtuvo el semestre pasado.
“Ese es el ser humano, cada vez que se consigue algo uno tiende a no acordarse de las razones que lo hicieron llegar hasta allí”.
“No estamos bien, no es lo que queremos. Hay que hacerlo mejor. Este no es el camino para lo que queremos (…) Son muy pocos puntos para la cantidad de partidos que tenemos”.
El volante explicó que es natural que, tras conseguirlo todo, el ser humano tiende a olvidar las razones que lo llevaron al éxito, algo que debe revisarse a nivel interno, tanto individual como colectivo. Sin embargo, fue enfático en que esa situación no puede convertirse en una excusa para justificar los resultados ni el rendimiento.
El mediocampista destacó que, pese al calendario apretado y la poca recuperación entre partidos, el equipo debe estar preparado para competir en cualquier escenario. Reconoció que a todos les gustaría contar con más días de entrenamiento, pero insistió en que esa realidad no es exclusiva de este momento y que Alajuelense debe saber adaptarse.
Celso subrayó que la humildad es clave en este arranque de torneo, aceptar cuando el rival es superior y entender que para ganar hay que ser mejor dentro del campo, algo que no ocurrió ante Cartaginés. Añadió que no hay tiempo ni para lamentarse en la derrota ni para relajarse cuando se gana, especialmente en un semestre cargado de competencias.
Ahora, Alajuelense deberá pasar rápidamente la página, ya que este martes enfrentará a San Carlos, en un partido que se presenta como una oportunidad inmediata para reaccionar, dejar atrás cualquier señal de “campeonitis” y comenzar a reflejar en la cancha el nivel y la mentalidad de un equipo que está acostumbrado a competir por todo.





