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Acusado por caso de Keibril asegura que no sabe dónde está la bebé

Alejandro Arley - 24 de octubre de 2024
Acusado por caso de Keibril asegura que no sabe dónde está la bebé

«No me llevé a mi hija», expresó durante una extensa declaración en los Tribunales de Cartago.

Durante cuatro horas, este jueves, un hombre, de apellido Casasola, declaró en el juicio que se sigue en su contra por los presuntos delitos de violación en perjuicio de su hijastra y sustracción de menor en perjuicio de su hija biológica, Keibril Amira García Amador.

La bebé está desaparecida desde el 9 de abril del 2023. Al momento de los hechos, ocurridos en Cervantes de Alvarado, la pequeña tenía nueve meses.

La declaración de Casasola se dividió en dos partes. En la primera hizo referencia a la situación familiar y cómo se involucró con su hijastra. En la segunda se refirió a los hechos ocurridos el día que Keibril fue sustraída.

Admite parte de los hechos

Casasola tiene 34 años de edad. En libertad se dedicaba a hacer reparaciones mecánicas en vehículos y tareas de enderezado y pintura.

Indicó que también se dedicaba a hacer «vueltas». Se abstuvo de responder cuando le preguntaron si se refería a asuntos de drogas.

El sujeto tenía una relación sentimental con una mujer de apellido Amador, de 31 años, quien tenía dos hijos de una relación anterior. Dijo a los jueces que cuando Amador quedó embarazada de él, se terminó la relación con ella pero seguían conviviendo.

En esa época cuando se involucra con su hijastra y reconoció haber tenido relaciones sexuales con la menor de edad, que en ese momento tenía 12 años, según la acusación del Ministerio Público.

Casasola expresó que la consideraba «su novia» y una persona importante pues se convirtió en la madre de su hija Keibril. Alegó que había un supuesto «consentimiento» e interés de la niña, sin embargo, judicialmente se habla de que personas de tan corta edad no tienen la madurez para tomar ese tipo de decisiones y que, por el contrario, los adultos se aprovechan de esa condición vulnerable.

Luego del nacimiento de Keibril y la intervención del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) se ordenó la realización de una prueba de paternidad.

Casasola dijo que este fue un tema de conversación entre él y su hijastra pues él estaba consciente de que lo que había hecho está penado por la ley.

«(Le dije) usted sabe que después de la prueba de ADN yo voy a terminar preso porque la prueba va a dar positivo. Ella me dijo, ‘no, hay que hacer algo’. Yo le dije, ‘no importa, a mí no me molesta ir preso porque usted ya casi cumple 18 y me puede ir a ver donde yo esté recluido'», dijo.

«Me van a leer una violación porque hay una bebé de por medio, le digo yo. No sé cuánto me vayan a condenar pero usted me puede ir a ver (…) yo ya había asumido la responsabilidad de mis actos», añadió.

Se desliga de la desaparición

Aunque Casasola admitió haber incurrido en un hecho ilícito al tener relaciones sexuales con su hijastra, manifestó al Tribunal que cuando Keibril fue sustraída, él estaba en otro sitio y se enteró de lo sucedido por terceros.

El acusado hizo un extenso relato de las cosas que hizo el domingo 9 de abril del 2023, día en que la bebé desapareció.

Aseveró que primero hizo unos mandados en el carro de su padre, con quien estaba viviendo tras salir de la casa de Amador.
Relató que su hijastra le puso un mensaje en el que le indicaba que necesita algo de dinero. La buscó y le dio ₡1.000 que era lo único que andaba en efectivo. Ahí aprovechó para saludar a Keibril.

Casasola argumentó que regresó a su casa y se percató de que le faltaban cosas por hacer pero esta vez tomó su vehículo. Se trata de un carro gris, con una imagen de cómics en la tapa. El automotor es en el que el OIJ sospecha que se llevó a la niña.

El imputado contó que en ese segundo recorrido volvió a toparse con su hijastra y con Keibril pero que, esa vez, únicamente las saludó sin detenerse pues el sitio no era apto para orillarse.

De acuerdo con su versión, tiempo después, recibió una llamada de la adolescente en la que le dijo preocupada: «la bebé». La comunicación se cortó y no pudo retomarla.

Ante esta circunstancia optó por llamar en dos oportunidades a su expareja, la abuela de Keibril. En el segundo contacto supuestamente Amador le dijo que alguien se había llevado a la bebé.

Casasola afirmó que, tras recibir la noticia, se dirigió a reunirse con su hijastra y su expareja y comenzó labores de búsqueda junto a la policía. Con el paso de las horas, la Policía Judicial comenzó a tener sospechas, le decomisaron el teléfono y posteriormente lo detuvieron.

Ante una pregunta de su abogada defensora, el acusado respondió que desconoce dónde está Keibril. «Yo no me llevé a mi hija», expresó.

El sujeto indicó que la desaparición de la bebé lo hizo sentir bastante mal. «Es mi hija, no es un conejo lo que me quitaron», indicó. Durante su declaración, Casasola se mostró tranquilo, sin quebrantos de tipo emocional.

Nota: En la fotografía que acompaña esta información aparecen los fiscales del caso y parte el Tribunal de Juicio. Casasola pidió que su imagen y su voz no fueran divulgadas, hecho que aceptaron los jueces al tratarse de un derecho de los imputados.

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