El Deportivo Saprissa quedó eliminado del Clausura 2025 tras sucumbir en Alajuela prácticamente sin atacar.
Más destacado: Esteban Alvarado tapó todo lo que pudo, incluido el remate previo al tanto que terminó eliminando a la «S». En deuda: Fidel Escobar, quien prácticamente le dio una asistencia a Bran en el gol manudo.
Análisis pormenorizado aquí.
Esteban Alvarado: Par de achiques providenciales a Creichel Pérez e Isaac Badilla. No fue auxiliado por su zaga tras repeler remate de Joel Campbell al 90′.
Kenay Myrie: No funcionó como extremo por derecha. Nulo. Intrascendente.
Kendall Waston: Jugó tres minutos de delantero al principio y todo el tiempo de reposición de la segunda parte, Tampoco dio resultado.
Óscar Duarte: Expulsado por acumulación de dos tarjetas amarillas en el epílogo. Había realizado una serie interminable de cruces salvadores.
Joseph Mora: No pudo subir, arrinconado por los avances de Fernando Piñar y el colegial Isaac Badilla.
Sebastián Acuña: Desbordado por la mediacancha manuda. No pudo contener el caudal alajuelense.
Fidel Escobar: Un error suyo terminó hundiendo a Saprissa. El desvío providencial de Alvarado a Campbell le cayó en los pies, pero fue incapaz de reventar lejos del balón. Terminó dándole un pase a Bran, autor del 1 a 0 definitivo.
Mariano Torres: Desaparcibido. Anulado. No tuvo la bola. De sus peores partidos con Saprissa.
Gerson Torres: Deambuló sin ton ni son. Ni le ayudó a Mora en defensa ni produjo nada arriba.
Jefry Valverde: No desentonó defensivamente como lateral derecho. Solo defensivamente. En ataque, nada.
Orlando Sinclair: Llanero solitario, abandonado por sus compañeros.
CAMBIOS
Jefferson Brenes: Entró por Sinclair al 46′. Mariano Torres subió de «delantero falso». La permuta no dio resultado. Saprissa siguió igual de inofensivo.
Gino Vivi: Los que esperaban más profundidad después de sustituir a Myrie al minuto 59 tuvieron que sentarse. Nunca sucedió.
Ariel Rodríguez: El ingreso del goleador en lugar del contención contención Acuña parecía sumamente ofensivo. Pero de la teoría no pasó. En la práctica, nada de nada.
David Guzmán: Como medida desesperada, entró después del 1-0 para reventar balones dirigidos al área manuda, con la esperanza de encontrar a Waston o Duarte. Fracasó.
Marvin Loría: También ingresó al 90’+2′. La idea era que pescara algún pivoteo de Waston o un mal rechace erizo. No le llegó nada.
DT Paulo César Wanchope: Reprobó en su primera final de segunda fase. Las «sorpresas» que trató de implementar en el arranque colapsaron, y al parecer terminaron enredando a sus propios pupilos. Ni un solo cambio marcó diferencia. Óscar Ramírez le ganó la partida.





