Problemática hace que organizaciones lanzen campaña «Esto no es pura vida» que pretende hacer un llamado a la acción a todas las personas para que actúen en protección de los animales severamente afectados por estas situaciones
En Costa Rica de forma anual, 100 mil animales resultan electrocutados luego de que en sus procesos de desplazamiento entre distintos sitios reciban descargas, que en una alta probabilidad terminan por ser fatales.
Esa es la razón por la cual varias organizaciones que buscan conciensar sobre esta problemática encabezan una campaña denominada “Esto no es pura vida” mediante la cual recolectan firmas y llaman a un compromiso a las empresas distribuidoras de electricidad a proteger la vida silvestre.
La directora de International Animal Rescue Costa Rica, Gabriela Campos sostiene que esta petición y señalamiento involucra a varios actores que no contemplan la salud e integridad de la vida silvestre.
«No solamente corresponde a las empresas de distribución eléctrica, sino también a las empresas que dan permiso para que los desarrollos inmobiliarios se den, sin una viabilidad ambiental adecuada donde se tomen en cuenta los parches de bosques, las rutas de alimentación de las tropas de animales que viven en ese en ese lugar, así como los permisos de construcción que se encuentran en los gobiernos locales. Hace más de 1 año, el Minae nos presentó una oportunidad única con una herramienta legal que se llama el decreto 44329, donde la problemática se aborda de una manera multisectorial», manifestó la activista.
Campos cuestionó y señaló de forma directa que el Ministerio de Ambiente y Energía no hace lo que está en el marco de su competencia para atender la problemática.
El director veterinario de International Animal Rescue, doctor Francisco Sánchez afirma que en la zona de Nosara ya existe más consciencia, pero no es generalizado sobre el impacto que esta problemática tiene.
«Hay personas que todavía no saben la magnitud de este problema y no entienden bien que esto es un problema bastante grave. Entonces, a veces no tenemos los suficientes reportes de todos los casos, eso es otra cosa que sí necesitamos, que la gente sepa que algo se puede hacer con estos animales que están sufriendo, se les puede ayudar y todos podemos construir reportando estos lugares porque esa es la única forma en la que se van a poder abordar y solucionar estos problemas en estos lugares específicos mientras van saliendo. También las personas ya saben que cuando van a construir sus nuevos lugares. de una vez tratar que durante la construcción se contemple, que se aísle, que se pongan pasos de fauna, lo que sea necesario, ya que estos como como le mencionaba son animalitos que sufren mucho dolor», explicó el especialista en veterinaria.
De acuerdo con esta organización los monos aulladores, ardillas, pizotes y osos perezosos son las especies mayoritariamente afectadas por esta problemática.





