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Un Nobel que habla español con Santos y otro que queda en silencio sin Dylan

  • Published in Cultura


El Premio Nobel de la Paz habla este año español en Oslo con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, mientras en Estocolmo el de Literatura quedará en silencio ante la ausencia del cantautor Bob Dylan, quien enviará un discurso de agradecimiento para leer en el banquete de honor.

Estocolmo celebra estos días la Semana Nobel, un maratón de actos públicos para los laureados, que tendrá su broche final el sábado con la entrega de premios, salvo el de la Paz, que, por voluntad de su creador, Alfred Nobel, se da en Oslo.

Santos será el primero en recibir el galardón por sus "decididos esfuerzos" por llevar la paz a su país tras 52 años de conflicto armado.

El premio es además "un tributo al pueblo de Colombia que, a pesar de las grandes dificultades y los abusos, no ha perdido la esperanza en una paz justa, a todas las partes que han contribuido al proceso de paz" y a las víctimas del conflicto.

Santos señaló recientemente que recibirá el Nobel de la Paz "a nombre de todos los colombianos, pero sobre todo a nombre de ustedes, los que han sufrido este conflicto en carne propia, que han tenido que aguantar tantos años de guerra".

Horas después de la entrega del galardón en Oslo, la ceremonia se trasladará a Estocolmo, donde el rey Carlos Gustavo hará lo propio con los laureados en Medicina, Física, Química y Economía.

Sin embargo, el monarca no podrá ofrecer la medalla, el diploma y el certificado monetario de ocho millones de coronas suecas (811.000 euros/865.000 dólares) al Nobel de Literatura, el estadounidense Bob Dylan, que no asistirá a la entrega.

Lo que sí sonará en la ceremonia será su música, pues está previsto que la cantante estadounidense Patti Smith interprete el tema "A Hard Rain's A-Gonna Fall".

De todas maneras, Dylan no estará del todo ausente pues, según informó ayer la Fundación Nobel, el músico ha enviado un discurso de agradecimiento para ser leído con los del resto de los premiados en el banquete en honor a los laureados.

El cantautor, merecedor del Nobel "por haber creado nuevas expresiones en el marco de la gran tradición musical americana", no asistirá a Estocolmo porque "otros compromisos lo hacen imposible", lo que comunicó por carta tras tardar más de diez días en contestar a la llamada de Academia Sueca para comunicarle el premio.

Una actitud cuanto menos extraña, aunque Dylan es conocido por su aparente alergia a las apariciones públicas, ante una decisión sorprendente de la Academia que por primera vez premia a un cantautor.

Aunque el desplante fue acogido con naturalidad, la ausencia de Dylan priva a los Nobel del que suele ser su premiado más popular, el de Literatura, sobre todo este año al ser alguien mundialmente conocido. Y además obliga a suspender su lectura de aceptación, que es el segundo acto más importante de la semana.

Pero los Nobel van más allá de la Literatura y este año se escriben en masculino y se expresan con un marcado acento británico.

Aunque la presencia de mujeres nunca suele muy numerosa, el sábado solo habrá hombres en el escenario de la Sala de Conciertos de Estocolmo, cinco de ellos británicos de nacimiento aunque han desarrollado su carrera en Estados Unidos.

Británicos son los galardonados en Física, David Thouless, Ducan Haldane y Michael Kosterlitz, un premio que se adentra en el misterioso mundo cuántico por sus descubrimientos sobre estados poco usuales de la materia y que abren la vía a desarrollar materiales innovadores.

El Nobel de Química ha premiado al británico James Fraser Stoddart, el holandés Bernad Feringa y el francés Jean-Pierre Savage, que con su desarrollo de máquinas moleculares han llevado la nanotecnología a una nueva dimensión, con aplicaciones en almacenamiento energético o en informática.

Japonés es el laureado en Medicina, Yoshinori Ohsumi, por descubrir los mecanismos de la "autofagia", que ha supuesto un nuevo paradigma para comprender cómo la célula recicla su contenido.

El premio de Economía, el único que no instituyó Nobel en su testamento sino que fue creado por el Banco Sueco, es para el británico de nacimiento Oliver Hart y el finés Bengt Holmström por su contribución a la teoría de los contratos, al crear "herramientas inestimables" para la comprensión de los contratos en la vida real, así como para resolver posibles "escollos" en su diseño.